La fuerza de Sansón.

¿Te ha pasado alguna vez que te has despertado y te has dado cuenta de que ya no eres el mismo? (¿O la misma? ¿O el misme?).

¿Has tenido esa sensación de que ciertas cosas que antes te preocupaban mucho, ahora las ves intrascendentes? 

Y si te ha pasado, ¿Qué has hecho en ese momento? ¿en qué has visto ese cambio reflejado?

A mí me ha pasado un par de veces en mi vida, aunque cada vez es más intenso. Y este año ha sido el punto álgido de un cambio que llevaba un par de años cociéndose. 

Te cuento.

Una mañana normal y corriente, de las que me despierto en mi cama escuchando a las gaviotas con complejo de gallo, sentí que las pequeñas experiencias y las grandes conversaciones de los últimos 3 años habían hecho “click” durante la noche.

Como si hubieran encajado todas ellas creando una especie de Lego nunca visto, dando lugar a una versión de mí distinta. Una en la que me siento más cómoda.

Desde aquella mañana las cosas han empezado a cambiar. 

Porque mi actitud y (por eso) mis actos, son diferentes.

Una de las acciones que tomé fue lanzar un blog personal, (como puedes ver) en el que escribo compartiendo mis propias vivencias y reflexiones. Con él, deseo que alguien pueda sentirse identificad@ y gracias a ello, pueda sacar alguna conclusión que le ayude. Y deseo liberarme yo misma al compartirlo.

Esta acción tan simple ha provocado que mi propio discurso sea más firme y coherente, conmigo misma y con los demás. Y gracias a ello, algunas personas ahora me hablan de otra manera.

Esta seguridad adquirida me ha facilitado afrontar conversaciones difíciles con seres queridos, sobre cuestiones encerradas en el fondo de un baúl que ya pesaba demasiado. 

Ahora hemos podido aligerarlo.

También me ha ayudado a tener otras charlas más amenas con amigos, sobre sus experiencias similares a las mías, que yo desconocía por completo. Ahora entiendo mejor por qué somos tan amig@s ❤  

He conocido a personas nuevas con las que he podido iniciar un vínculo. Y conocer gente diferente es una estupenda forma de aprender.

Esto mismo me ha abierto los ojos para detectar oportunidades que antes pasaba por alto. Mis oídos estaban sordos.

Todos estos cambios, que  pueden sonar a nada, para mí están significando un mundo nuevo. Lleno de seguridad, sencillez y coherencia.

Como dicen muchos psicólogos o coaches, es como ser una versión evolucionada de mí misma. Y por supuesto, una evolución a mi gusto, no al de tod@s. Que no es lo mismo. 

Este mix de sensaciones me forzaba a hacer un cambio físico que me ayudara a ver esa evolución interna también en el espejo, y a su vez, poder mostrarlo a los demás de forma inmediata.

Y esto se consigue, bien perdiendo muchos kg, o bien con un cambio en el pelo. 

Yo he optado por esta segunda opción, que para mí es bastante dura.

Perder muchos kg por supuesto que es muy difícil. No digo que no. Pero mi pelo y yo estamos muy unidos.

Es mi mejor activo. Mi mayor virtud (física, al menos). Cortarlo significa lo mismo que le suponía a Sansón. Pierdo mi fuerza.  

Así que, a pesar de esa seguridad recientemente adquirida, cortar el pelo suponía un gran desapego por mi parte. Una seria declaración de intenciones. Desvincularme sin miedo de una de las partes que más me gustan de mí. 

Lo que es díficil para mí. De verdad.

¿Quieres saber qué me ha ayudado a cumplir con este objetivo a pesar de las dudas?

Pues se me presentó otro propósito que estaba por encima. Que era sin duda, más importante. Mi amiga y compi del trabajo, @PetiArtx (que por cierto hace unos dibujos preciosos) me sugirió que podía donarlo a la Asociación Española Contra el Cáncer

Curiosamente, mi peluquería de toda la vida es socia de la AECC y contribuyen en esta donación. 

Más fácil imposible.

Preguntando a los amiguis

Ahí estaba mi leitmotiv superior, que me iba a ayudar a mí a cumplir con mi objetivo de cambiar: Donar el pelo para que se hagan pelucas bonitas a personas que por ahora, no pueden dejar crecer el suyo. 

Y con esa decisión me encaminé a la peluquería, donde terminaron de animarme al cambio (¡Gracias Ángel!).

*(Por si a alguien le interesa, actualmente el mínimo que hay que cortar para donarlo es de 20 cm).

Para la AECC

Mi gran sorpresa ha sido que al final, donar el pelo me ha ayudado a mí.  

Así de casualidad, he descubierto algo que me ha llenado de mayor satisfacción de la que esperaba.

Ahora tengo muchas ganas de que vuelva a crecer, simplemente para volverlo a donar. 

No te imaginas el chute de energía positiva y bienestar que me ha dado. 

Ahora realmente puedo afirmar que mi pelo es mi mayor poder, porque con él puedo ayudar a otros. 

¿Y tú? ¿Cómo has visto reflejados tus cambios vitales? Me encantaría conocerlos 🙂

4 comentarios en “La fuerza de Sansón.

  1. Me siento muy identificada. Recuerdo ese despertar del que hablas. Lo tuve con 28 años hasta los 32. Deshaciéndose de todo lo que me pesaba, una sanación muy profunda . A mi me dió por donar sangre. Creo que es algo hermoso , transformarnos para dar algo mejor a los demás. Quiero seguir disfrutando tus post . Me tienen enganchada ♥️

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    1. Nerea qué casualidad!!! Para mí también se inició a los 28! Con una serie de catastróficas desdichas jaja

      No sabía que coincidíamos en la época vital… ¡Qué ilusión!

      Por cierto, qué valor con donar sangre. Yo lo he intentado, pero me mareo y al final doy más trabajo que ayuda jaja

      Muchas gracias por compartirlo!! ❤

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  2. Como dicen por arriba, a mí, mi contribución periódica con el centro regional de transfusión para donar mi sangre creo que me hace más bien a mí que a los beneficiarios. Un simple gesto que dice mucho.

    Donar tu pelo, por lo identificada que estabas con él, no es un simple gesto. Ya dice mucho de por sí y del cambio que comentas. ¡Enhorabuena!

    PS: Entre el color, la forma y que dices que es tu mayor poder… estas segura de que no eres Rapunzel? 😉

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    1. Muchísimas gracias Antonio!!
      Qué valor el tema de donar sangre. Yo de verdad que lo he intentado, pero termino mareándome y la verdad que me sugestiono demasiado. Tendré que aprender a superarlo jeje

      Muchísimas gracias tus bonitas palabras… sí ha sido difícil para mí, pero en verdad es una “tontería” en comparación con todo lo que se puede hacer realmente…

      Jajaja No sé si seré Rapunzel, pero sí es mi princesa favorita 😉

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